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Cartas de amor

El archivo de los duques de Frías alberga entre sus legajos la correspondencia personal recibida por Bernardino Fernández de Velasco (1783-1851), XIV duque de Frías, de parte de sus dos primeras esposas: Mariana de Silva y María de la Piedad Roca de Togores.

Desde el AHNOB hemos elegido algunas de las cartas que fueron escritas por Mariana, hija de los marqueses de Santa Cruz. En ellas se deja entrever el carácter desenfadado, inocente, de esta muchacha que por aquel entonces debía frisar en los dieciséis años. Él, al que llama con el cariñoso apelativo de "mono", no era mucho más mayor, únicamente le sacaba cuatro años.

Mariana de Silva (ca. 1802) Mariana de Silva (ca. 1802)

Los documentos seleccionados no están fechados, característica común de los papeles íntimos, propios de los archivos personales y familiares. No obstante, podemos precisar con bastante exactitud su data ya que sabemos que los dos jóvenes contrajeron matrimonio en 1802. Resulta evidente, por el contenido de las misivas, que la pareja ya estaba casada en el momento de su redacción pues en ellas se hace referencia a que el padre de Bernardino [1] había regalado una sortija a Mariana. Este argumento lo refuerzan las capitulaciones matrimoniales [2] donde se explicita que la pareja se albergaría, después del matrimonio, en la casa de los señores duques. Por lo tanto, es bastante probable que la joven escribiera estas cartas de amor durante alguno de los períodos de ausencia de su marido, que por aquel entonces se hallaba comprometido en asuntos militares.

Imagen de Bernardino Fernández de Velasco Bernardino Fdez. de Velasco (ca.1846)

Si embargo, la historia de amor que traemos quedó truncada apenas tres años después. Mariana fallecía repentinamente, en Madrid, un 17 de enero de 1805 [3], lo que llevó al conde a componer una sentida elegía con el título de “A la buena memoria de la Excelentísima Señora Doña Mariana de Silva Waldstein, condesa de Haro, marquesa de Belmonte”. Es de notar, a este respecto, que Bernardino Fernandez de Velasco llegaría a ser miembro supernumerario de la Real Academia y a destacarse como literato. De hecho, muchos años después, en 1846, aparecería representado como uno de los integrantes del cuadro “Los poetas contemporáneos” de Antonio María Esquivel.

Sirva como contraste a las dos gratas epístolas, un tercer documento: una poesía escrita por Bernardino con motivo del fallecimiento de su esposa en la que el joven viudo se lamenta de la brevedad de su idilio: “Del tálamo nupcial bajaste al lecho/ que cubre por dosel el mármol frío”

FRIAS,C.645,D.57 Pulse para ampliar

Transcripción de los textos

Salto de línea Texto 1

FRÍAS,C.645,D.57

Madrid 21

Querido Bernardino, he recibido tus dos cartas con mucho gusto y me alegro que estés tan bueno y divertido. Yo estoy buena, y muy triste porque no estoy con mi mono, y es un falso testimonio el decir que no te escribo porque yo no falto un día a escribirte. He tenido mucho gusto con tu carta, que dices vienes la semana que viene. Estoy deseando que llegue ese día para darte mil besos y abrazos. Tu padre me ha regalado una sortija muy bonita, ya la verás cuando vengas. Te doy muchas gracias por la liebre. Abur mono mío, te quiero mucho, mucho, aunque dices que no, pero te amo y te quiero de corazón.

B. Mariana Silva.

FRIAS,C.645,D.59r Pulse para ampliar
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Texto 2

FRÍAS,C.645,D.59

M[adri]d 26

Querido Bernardino, he recibido hoy carta tuya del 25 y veo que estás bueno, que es lo que a mí me interesa el saber de tu salud. Yo estoy buena, pensando siempre en mi querido mono. Es el mayor gusto que puedo tener. Y aunque no estés aquí te estoy siempre besando y siempre estás en mi memoria y en mi corazón y no te apartas un instante de mí. Siempre te tengo presente.

FRÍAS,C.645,D.59 vuelto Pulse para ampliar

[vuelto:] Hoy hemos comido los conejos y son muy buenos. He leído tu carta con reflexión y quedo enterada de todo, pero si dices que te has sacrificado por mí, yo también me [he] sacrificado por ti, porque te quiero.

Todos los de casa te dan expresiones para ti, y Dª María y la Cayetana. Ya sabes, mono mío, que te quiero, te abrazo y te amo de corazón.

B. Mariana de Silva

FRÍAS,C.645,D.31 Pulse para ampliar
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Texto 3

FRÍAS,C.645,D.31

La muerte apareció, llevando aleve / su disfraz invisible cobijado / El festín visitó presa eligiendo / ¡Ay! que a ti te eligió: con soplo helado / cruda apagó la antorcha de tu estrella / e hiriendo el pavimento en ronca huella / la fábrica mortal sonó cascada / y al golpe estremeciéndose segundo / fue contigo al abismo derrocada / solo oyéndose un eco moribundo.

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Del tálamo nupcial bajaste al lecho / que cubre por dosel el mármol frío. / Las delicadas fibras de tu pecho / que aún se ofendieran en mullido helecho / si un débil tallo solo se tronchara, / Ora insensibles entre el polvo y tierra / la huella y rompe con su mole inerte / el lúgubre mausoleo que te encierra. / ¿Qué se hicieron las plumas y las flores / que de tu sien realzaban la belleza? / ¡Ah! todo murió y en vez de gala veo / el monjil funeral en tu cabeza.

Notas

[1] En este momento Bernardino era todavía conde de Haro, título reservado a los primogénitos de la casa de Frías.

[2] SANTA CRUZ,C.151,D.1 Capitulaciones matrimoniales de Bernardino Fernández de Velasco, conde de Haro e hijo de los duques de Frías, y María Ana de Silva Waldstein, hija de la marquesa de Santa Cruz.

[3] SANTA CRUZ,C.156,D.1 Partida de defunción de Mariana de Silva Waldstein.

Imágenes:

Francisco de Goya y Lucientes (1746-1828). Retrato de la condesa de Haro, 1802-1803. Óleo sobre tabla, 54.3x35.5cm. Collection Alicia Koplowitz [Detalle]

Antonio Mª Esquivel y Suárez de Urbina (1806-1857). Los poetas contemporáneos. Óleo sobre lienzo, 144 x 217 cm. Museo del Prado [Detalle del duque de Frías]

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