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El norte de Europa en los libros de la biblioteca

Las huellas de los escandinavos que participaron en la Guerra Civil española en los libros de la Biblioteca del CDMH

Los equipos de Recuperación de Documentos que actuaron en el bando franquista durante la Guerra Civil incautaron también publicaciones que se encontraban en los domicilios registrados y que hoy día pueden ser consultadas en la biblioteca del Centro Documental de la Memoria Histórica. Entre ellas hay un pequeño número de ejemplares que presentan anotaciones manuscritas que los relacionan con la participación de escandinavos en el conflicto.

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1. Las anotaciones manuscritas y otras marcas

La actuación de los equipos de Recuperación de Documentos abarcó los más diversos escenarios. Cuando las tropas entraban en una población conquistada, actuaban con prontitud para incautar documentación y publicaciones antes de que pudieran ser destruidas. Entre sus objetivos estaban las sedes administrativas, sindicales y políticas, cuarteles, centros de distribución de propaganda, librerías, editoriales, logias, asociaciones, domicilios particulares...Hoy día es difícil, en la mayor parte de los casos, precisar la procedencia exacta de las publicaciones que se conservan en la biblioteca del CDMH procedentes de esas requisas, pero a veces conservan algún sello o marca de propiedad o alguna anotación manuscrita que permite relacionarlas con su origen.

Ojear estos libros anotados proporciona al investigador una dosis de intriga y la emoción de poseer entre sus manos las huellas de una historia personal o institucional. Aunque las certezas son en estas circunstancias escasas, sí favorecen la formulación de hipótesis y sirven para contextualizar unos hechos; en este caso, la actitud de los ciudadanos del norte de Europa ante el enfrentamiento civil sobrevenido al sur del continente.

En ocasiones la escritura manuscrita es apenas legible, como ocurre con este ejemplar de Hermynia Zur Mühlen, que presenta en su anteportada unas anotaciones garabateadas difíciles de leer. De cualquier forma, el hecho de que sea una edición noruega de esta autora alemana, permite vincular el libro con los escandinavos que estuvieron en España durante la Guerra Civil.

Hermynia zur MühlenNueva ventana era conocida en España, sobre todo por sus libros infantiles y juveniles, gracias a las ediciones que la editorial Cenit había realizado en los años treinta. En este caso, S.O.S. djevleøeneNueva ventana se trata de la versión en noruego de una novela policiaca, Ejus, que la autora había publicado diez años antes en alemán, bajo el pseudónimo de Lawrence H.‏ Desberry. ‎ Es por lo tanto una lectura de entretenimiento, la historia de una misteriosa desaparición que tienen que resolver sus dos protagonistas, el periodista y detective aficionado Brian O'Keefe y el psicoanalista Harvey Word. Su autora, que pertenecía a la aristocracia austriaca, era conocida como la Condesa Roja, por sus simpatías con el movimiento comunista, afiliada al KPDNueva ventana, y su férrea oposición al nazismo; sus obras pasaron a formar parte de la lista de libros prohibidos en la Alemania de 1933.

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2. La implicación de los países del norte de Europa

En este otro volumen ya se pueden leer más claramente unos datos manuscritos; un nombre y una dirección: Skjaldvör Jakobsen. Totensgt. 13 I. Kristiania. Kristiania fue el nombre oficial de Oslo hasta 1925. La anotación aparece en la parte superior de la portada de una novela histórica del escritor decimonónico Bernhard Severin Ingemann, sobre el rey medieval Erico VI de Dinamarca, Erik Menveds barndomNueva ventana

Las sociedades nórdicas, como el resto del mundo, se vieron conmocionadas por las dramáticas noticias de los sucesos que llegaban desde España en 1936 y su opinión pública se movilizó para proporcionar ayuda humanitaria o apoyo político. Incluso algunos de sus ciudadanos dieron el paso de participar como voluntarios en los frentes de batalla.

No obstante, la actitud de la población escandinava frente a la guerra civil española no fue homogénea. Incluso dentro del movimiento obrero, aún posicionándose a favor de la República, pueden observarse diferentes criterios. Bertil LundvikNueva ventana ha estudiado el caso sueco en Solidaritet och partitaktikNueva ventana: Las opiniones divergían respecto a cómo el gobierno sueco podía ayudar a los republicanos sin al mismo tiempo dañar la paz mundial y especialmente respecto al pacto de no-intervención. La solidaridad de la clase trabajadora se manifestó principalmente a través de campañas de recaudación de fondos –se calcula que se recolectaron 5 millones de coronas- y en innumerables manifestaciones y discursos. Estas actividades fueron lideradas por los comunistas y el ala izquierda de la socialdemocracia y permitió a los primeros incrementar su prestigio político. Publicaciones como StormklockanNueva ventana, de las juventudes comunistas, recogían numerosas noticias y fotografías de la guerra en España y Folket i bildNueva ventana, revista ligada al partido socialdemócrata, le dedicó un número monográfico.

El bando franquista encontró el apoyo de políticos como Vidkun QuislingNueva ventana y en general de la sociedad conservadora, de convicciones anticomunistas y opuesta a la orientación revolucionaria del bando republicano. El finlandés Carl von HaartmanNueva ventana, militar y actor de Hollywood, fue de los pocos escandinavos que acudieron voluntarios a favor del bando de Franco, llegando a ser instructor militar de Falange en la escuela ubicada en Pedro Llen, cerca de Salamanca.

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El escritor sueco Rolf YrlidNueva ventana relata en Till Madrid (2006) tres experiencias diferentes protagonizadas por sus compatriotas: la del escritor y artista Peder Sjögren, que se alistó voluntario en las milicias republicanas; la de la periodista Barbro Alving, que informó en el Dagens Nyheter sobre los bombardeos de Madrid; y la de Emil Beckman, cónsul sueco en Barcelona.

La actuación del cónsul Emil Beckman, casado con una española, que debe ir a Madrid para inspeccionar la situación de la embajada sueca de la calle Zurbano, le permite a Yrlid abordar el tema de los refugiados que son acogidos en las diferentes legaciones de la capital, así como las preocupaciones por los intereses económicos suecos, amenazados por la violencia y las colectivizaciones de empresas. El parlamentario y socialdemócrata Georg BrantingNueva ventana, impulsor de la ayuda sueca a la España republicana, presiona por su parte para que la embajada sueca no se convierta en un "nido de fascistas y quintacolumnistas". Las situaciones personales, sin embargo, son complejas; algunos de los ciudadanos suecos que viven en España tienen la doble nacionalidad o están emparentados con españoles, que en ocasiones apoyan al otro bando.

Peder SjögrenNueva ventana estaba residiendo en España cuando estalló la guerra civil, asentado con su familia en Valencia. Yrlid lo sitúa en el barco Río Sil realizando la ruta Valencia-Marruecos justo en verano de 1936, cuando comenzó el golpe de Estado, lo que no le permitió continuar el trayecto. Detenidos en Alicante, decide finalmente ir a Madrid y enrolarse en las milicias republicanas, aunque pronto resultará herido en el campo de batalla. Estas experiencias las recogerá en el libro de reportajes Bar Barbar (1937) y serán fuente de inspiración para algunas de sus novelas como Svarta palmkronor y Damen. Además colaboró con el diario sueco Dagens Nyheter, como también lo hizo la periodista Barbro Alving.

Alving se encontraba en Ginebra cuando los militares se sublevaron en España. Allí gozaba de una temporada de permiso concedido por el Dagens Nyheter para trabajar como secretaria de la activista por la paz Ellen Hørup. Es allí donde conoce a la noruega Lise Lindbæk, que está redactando un libro sobre la Sociedad de las Naciones. Las dos acabarán yendo a España. Barbro AlvingNueva ventana, que firmaba como "Bang", forma parte del grupo de mujeres corresponsales de guerra que actuaron en España. La guerra civil permitió a las mujeres seguir la senda que ya habían abierto pioneras como la española Sofía CasanovaNueva ventana o la austriaca Alice Schalek.

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"En ualmindelig daarlig Bog"

["Un libro inusualmente malo"]

Salto de línea En este ejemplar de la novela Jørund SmedNueva ventana, del escritor noruego Jacob Breda BullNueva ventana la información manuscrita es mayor y parece responder a dos momentos diferentes. En la esquina superior izquierda de la portada queda reflejada la traditio del libro: se trata, ateniéndonos a unos caracteres borrosos, de un regalo a una mujer efectuado en las navidades de 1924. No hemos conseguido leer con precisión el nombre del donante ni el de la donataria, pero sí intuir la frase: "Til Frk. [G?] frå [V?] Julen 1924" ("Para la Srta. [G?] de [V?]. Navidad de 1924"). El libro fue obsequiado el mismo año en que se publicó la obra, una novela de amor. Su autor murió seis años más tarde; escritor, periodista y editor noruego, Breda Bull consiguió reconocimiento sobre todo por sus representaciones de la vida popular en Rendalen, población que le vio nacer en 1853.

Con posterioridad a esta anotación, alguien que leyó la novela -tal vez ya en España-, quiso dejar constancia de su opinión, nada positiva: "En ualmindelig daarlig Bog. Nogel frygtelig Pladder" ("Libro inusualmente malo. Alguna conversación horrible”). Y tal vez quiso compensar el aburrimiento que le produjo, dibujando sobre el libro unas caricaturas.

El libro fue incautado durante la Guerra Civil, por lo que podemos suponer que fue una de las lecturas efectuadas por alguno de los escandinavos que acudieron a apoyar a la República española. Una de las características de la población nórdica que vino a España, según señala Michiko MuraiNueva ventana , era su alto grado de alfabetización, gracias a la implantación en estos países desde el siglo XIX del derecho a la educación gratuita y obligatoria.

Sin embargo, uno de los principales problemas que se encontraron en España fue el lingüístico. A ellos les resultaba muy complicado encontrar aquí libros y prensa en sus idiomas. Por eso también se incluía este tipo de material en los envíos que efectuaban familiares y asociaciones humanitarias. La organización política de las Brigadas Internacionales, por su parte, estableció un servicio de prensa y libros que incluía obras en los diversos idiomas. Además del servicio de correos que les facilitase la correspondencia con sus hogares, los voluntarios demandaban con insistencia la disponibilidad de prensa en su lengua, como uno de los pocos recursos que tenían para estar conectados con lo que pasaba en sus países y en el mundo. Poseer literatura en un idioma conocido les reconfortaba en los hospitales y en los hogares del soldado.

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3. La ayuda humanitaria

Nada más estallar la guerra, la izquierda política y la clase obrera de Suecia y Noruega mostraron su solidaridad con los trabajadores españoles. En octubre de 1936 se fundó una organización en Suecia con el propósito de recaudar y enviar dinero, así como material humanitario al bando republicano, el denominado Comité de Ayuda Sueco para España (Svenska Hjälpkommittén för Spanien, SHfSNueva ventana). Su presidente fue Georg Branting, hijo de Karl Hjalmar Branting, uno de los fundadores del partido socialdemócrata sueco. A través de decenas de comités locales se coordinaron las acciones de ayuda, recaudando dinero para alimentos y material sanitario, para construir hospitales, también para movilizar a la opinión pública a favor de la República española. Los partidos y organizaciones sindicales que conformaron el SHfS fueron El Partido Socialdemócrata de los Trabajadores de Suecia (Sveriges socialdemokratiska arbetareparti, SAP), el Partido Comunista de Suecia (Sveriges kommunistiska parti, SKP), el Partido Socialista (Socialistiska partiet , SP) y la Organización Central de Trabajadores de Suecia (Sveriges arbetares centralorganisation,SAC). Comunistas como Knut OlssonNueva ventana fueron muy activos, realizando también una labor publicística, con folletos como Spanien, i kamp för sin frihetNueva ventana.

Una de las principales materializaciones de esa ayuda, en colaboración con el comité de Noruega -Norske hjelpekomité for Spania-, fue el Hospital sueco-noruego, que se organizó en el edificio de la Escuela Industrial de Alcoy y sobre el que Ángel Beneito y Jon Olav Myklebust han publicado un pormenorizado estudio (CCBAENueva ventana). El hospital funcionó de forma autónoma, independiente de la red hospitalaria de las Brigadas Internacionales, al igual que el hospital levantado en Onteniente por la socialdemocracia belga. Fue inaugurado el 25 de abril de 1937 y permaneció bajo gestión escandinava hasta el 20 de septiembre de ese año, en que fue entregado a las autoridades españolas.

La preocupación por el sufrimiento de los niños españoles era una de las grandes motivaciones para ejercer esas campañas de ayuda. Kajsa Rothman editó el libro Spanska barn ritar om krigetNueva ventana para promover las donaciones y la ayuda a la infancia. La obra reunía dibujos realizados por los niños de la colonia infantil de Perelló que captaban sus penosas experiencias de la guerra. En esta pequeña localidad de la costa valenciana habían encontrado refugio, lejos de las ciudades bombardeadas, gracias a los albergues organizados por Ángel LlorcaNueva ventana y Justa FreireNueva ventana, ocupando casas y villas de veraneo incautadas o cedidas por sus dueños. Kajsa RothmanNueva ventana, que se encontraba en España cuando comenzó la guerra, es considerada la primera voluntaria sueca. Periodista y bailarina de maratones, desempeñó tareas de enfermera en el bando republicano; aprovechó su popularidad para dar conferencias en su país y pedir ayuda para la República española. Además del folleto infantil mencionado, contribuyó con la edición de una publicación periódica, Solidaritet, con informaciones sobre la guerra.

Por otra parte, en diciembre de 1936 se creó una organización políticamente independiente, el Comité de Mujeres para los niños de España, donde estaban representadas diferentes tendencias políticas, desde la socialdemocracia a la derecha, pero afirmándose explícitamente que el Comité era neutral. La recaudación de fondos, a través de la Cruz Roja y Save the Children, beneficiaría a los niños españoles de ambos lados del frente. Su presidenta y también una de las impulsoras fue la escritora Anna Lenah Elgstrom; también lo apoyaban Marika Stiernstedt y Selma LagerlöfNueva ventana. Elgstrom estuvo tres meses en España, de enero a abril de 1938, inspeccionando los dos orfanatos del Comité: en Guetaria, cerca de San Sebastián, y en Denia, cerca de Valencia.

La prensa española difundía estas visitas de personalidades extranjeras o las muestras de apoyo que se recibían fuera de España. Así, por ejemplo, el diario Verdad se hacía eco el 12 de noviembre de 1937 de la celebración en Suecia de una “Semana en Honor a España”, como apoyo a la República, con la inauguración de una exposición en Estocolmo y la participación de la embajadora española Isabel de PalenciaNueva ventana y la embajadora soviética Alexandra KollontayNueva ventana; La Correspondencia de Valencia del 17 de marzo de 1938 informaba de la llegada a Madrid de Anna Lenah Elgstrom, acompañada de varios corresponsales extranjeros, y Última Hora relataba en febrero de 1938 la visita de una delegación sueca, integrada por escritores y políticos, a las escuelas creadas por Milicias de la CulturaNueva ventana en el frente del Centro.

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"Denne bog tilhøre ingen, men alle, som læse den maa!"

["Este libro no pertenece a nadie, sino a todos y todos lo pueden leer"]

Hay libros en la biblioteca que sin tener anotaciones, por sus propias características, hay que vincularlos con estos países nórdicos. Procedentes de las requisas hay obras como la del pacifista alemán Carl von Ossietzky, en su versión sueca, con prólogo del escritor noruego Sigurd Hoel, Talar: en antologiNueva ventana, sin ningún tipo de nota, intonso, con la mayoría de sus bordes aún sin cortar, pero cuya presencia entre el material incautado sólo puede justificarse por la relación de ciudadanos escandinavos con el bando republicano. Lo mismo ocurre con el ejemplar, también sin desvirgar, de la pediatra soviética Esther‎ Conus, Mor og Barn i SovjetunionenNueva ventana, dedicado a la maternidad en la Unión Soviética y en este caso traducido al danés. En la novela, también versionada al danés, Det blaa LynNueva ventana, del escritor estadounidense Hoffman Birney‎, figura a mano, en la esquina superior derecha de la anteportada: "Dinamarqués", seguramente escrito por el personal de Recuperación de Documentos.

Con frecuencia, cuando se firma con un nombre o se estampa un sello en el libro se quiere certificar una propiedad. Así lo acostumbran a hacer las bibliotecas, que protegen sus volúmenes sellándolos sistemáticamente. En la novela de Víctor Hugo, Manden der lerNueva ventana, figuran dos sellos de la Deichmanah bibliotek, con la leyenda: “Denne bok er ikke deres Lever den tilbake til Deichmanske bibliotek Grönland” (“Este libro no es tuyo. Devuélvelo a Deichmanske bibliotek Grönland”).

Esto es así porque se considera al libro un bien material que debe protegerse del robo o la desidia; pero no siempre es de esta forma. A veces el foco de interés se pone en conseguir que su contenido se lea y que llegue al mayor número de personas. En dos de los ejemplares que se conservan en el Centro Documental de la Memoria Histórica se imprimió esta indicación: "GAVE FRA ARBEIDERMAGASINET- FOR ALLE" ("Regalo de la Revista del Trabajo para todos"). Se trata de los discursos de Stalin: Stalin om Sovjetrusslands politikkNueva ventana y de la obra del poeta noruego Arnulf Øverland Det frie ordNueva ventana.

En las guardas de una novela de Charles Francis Coe, Me-gangsterNueva ventana, alguien escribió un eslogan en danés: "Denne bog tilhøre ingen, men alle, som læse den maa!" ("Este libro no pertenece a nadie, sino a todos y todos lo pueden leer"). El lema compendia toda una actitud frente a la cultura y la lectura, que situa al libro lejos de la propiedad individual, como un bien de la comunidad. Bien podría servir como eslogan para las actuales actividades de bookcrossing o liberación de libros en lugares públicos, pero está relacionado sobre todo con la importancia que en los años treinta se otorgó a la cultura popular y a la alfabetización universal, como herramientas liberalizadoras de los ciudadanos.

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4. Las Brigadas Internacionales

Se calcula que en las Brigadas Internacionales llegaron a estar enrolados aproximadamente 500 suecos, 200 noruegos, 500 daneses y 250 finlandeses. El pequeño país de Islandia aportó también unos pocos voluntarios; se tienen identificados al menos tres, sobre los que se pueden leer algunos estudios en castellano (CCBAENueva ventana). Con frecuencia, en las fuentes se alude a todos ellos indistintamente como escandinavos y es difícil llegar a diferenciar los distintos grupos nacionales.

"A los luchadores internacionales"

Uno de los ejemplares que se conservan en las estanterías del CDMH es una historia de la literatura del siglo XIX, redactada por Georg BrandesNueva ventana, influyente ensayista danés. Sobre su portada, alguien estampó su firma en París, con una dedicatoria: "A los luchadores internacionales". La capital francesa se convirtió en la plataforma de concentración de los voluntarios procedentes de los diversos países, que luego pasaban en grupos la frontera española, con escala en Figueras, antes de llegar a la Base en Albacete.

El ejemplar Hovedstrømninger i det nittende Aarhundredes LiteraturNueva ventana, es probable que se remitiera desde Francia para que sirviera de lectura a estos voluntarios alejados de sus países y con dificultades para encontrar en España obras en su lengua materna.

La cuestión lingüística se convirtió en un asunto trascendental para el buen funcionamiento de un contingente multinacional, en la que la figura de los intérpretesNueva ventana, a veces improvisados, fue fundamental. En un principio se empleó el francés como lengua vehicular, para pasar a serlo el español. En cualquier caso, se intentó agrupar a los voluntarios por comunidades lingüísticas. Entre los libros incautados que se conservan en el CDMH hay un método en inglés redactado para hablantes escandinavos, redactado por el filólogo noruego K. Brekke, Lærebog i engelsk for begynnereNueva ventana.

Los brigadistas fueron también grandes publicistas. Desde el comisariado político, liderado por Luigi LongoNueva ventana se propició la publicación de folletos, boletines y revistas. Además se procuró la edición de libros que popularizasen las hazañas de las brigadas entre los ciudadanos de las respectivas naciones. La periodista noruega Lise LindbækNueva ventana se encargó de redactar la historia del batallón Thälmann, que se difundió primero al público noruego, con una edición en 1938, y después, al año siguiente, al público sueco, Internationella brigadenNueva ventana, con traducción de Pel Meurling y prólogo de Georg BrantingNueva ventana, el político sueco que había dado nombre a la compañía escandinava.

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El periodista Göte NilssonNueva ventana entrevistó a finales de los años 60 a varios brigadistas suecos, cuyo resultado compiló en el libro Svenskar i spanska inbördeskriget. Tuvo así la oportunidad de escuchar a Per ErikssonNueva ventana, presidente de la Asociación Sueca de Voluntarios de España, sincerarse sobre el impacto que sufrieron sus compatriotas al enfrentarse con la anodina ciudad de Albacete, la comida aceitosa y la suciedad de las letrinas. Tras participar en las batallas de Jarama y Guadalajara, fue enviado a la Escuela de Oficiales en Pozorubio donde recibió formación durante tres meses y medio. A finales de 1937 formó parte de equipos que en Barcelona velaban por evitar posibles disturbios del POUM y actuó como guardia personal de autoridades como Dolores Ibárruri y el asesor soviético Grigori Shtern. Nilsson visitó también a Conny AnderssonNueva ventana, que llegó a España cuando ya se conocía en Suecia la noticia del que parecía el primer muerto entre los voluntarios suecos, Olle Meurling. El traslado de los brigadistas a España era organizado por el Partido Comunista sueco, que también se hacía cargo de los gastos de viaje. Andersson formaba parte del grupo de Gotemburgo, como Per Eriksson, Gösta GökenNueva ventana y Sixten RogebyNueva ventana. Éste último, periodista y escritor, publicó ya en 1938 una obra sobre su experiencia española, Spanska frontminnen, y en 1977, De stupade för Spaniens demokrati.

Harry EricssonNueva ventanamostró al entrevistador un ejemplar de 1938 del periódico Gefle Dagblad, que aún conservaba en un armario, en el que él aparecía como noticia por ser uno de los jóvenes suecos enrolados en las Brigadas Internacionales. Y Elis FrånbergNueva ventana le contó su dramática vivencia, cuando viajaba en el Ciudad de Barcelona, barco que fue torpedeado y hundido frente a las costas de Malgrat de Mar en mayo de 1937.

Gösta HjärpeNueva ventana formó parte de los voluntarios que cruzaron el Ebro en julio de 1938, en el último intento de la República por invertir el curso de la guerra. Ese año fue también cuando Göta KarlssonNueva ventana, después de una serie de dificultades, logró llegar a Albacete, aunque pronto lo abandonó para irse a Cataluña, cuando las tropas franquistas llegaron al Mediterráneo y dividieron en dos el territorio republicano, forzando la decisión de clausurar la Base interbrigadista manchega. El último entrevistado, Bengt SegersonNueva ventana, llegó a ser comisario político de la compañía denominada Georg Branting, compuesta fundamentalmente de escandinavos.

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"Ejner Hansen kom til Spanien 12/1 1936"

["Ejner Hansen vino a España el 1/12/1936"]

Ejner Hansen quiso dejar testimonio de su estancia en España. Como si se tratase de un grafitti sobre una pared, escribió en las últimas páginas del libro MistænktNueva ventana, de Robert Miller, su nombre rodeado de un corazón; y los datos básicos de su biografía: "Ejner Hansen født 10/ii 1913 Arkonagade 68 IIth. Vesterbrogade 23 IIIth Covenhagen Danmark. Kam til Spanien 12/1 1936‎". Si hacemos caso a estos apuntes con lápiz, Ejner Hansen nació el 12 de octubre de 1913 y llegó a España el 1 de diciembre de 1936. Además indica dos direcciones en Copenhague: la calle Arkona y la calle Vesterbro, con las que tendría algún vínculo, tal vez su domicilio.

La distribución de los voluntarios entre las diferentes unidades internacionales se basó en consideraciones de nacionalidad y lengua. Los escandinavos ingresaron en la XI Brigada Internacional, junto con alemanes y austriacos. Fueron distribuidos entre el batallón Thälmann, en el cual formaban la compañía Georg Branting, y en menor número, el batallón Hans Beimler.

En el mencionado libro de Lise Lindbaek se recoge la noticia (página 35) de los que se podrían considerar los primeros voluntarios escandinavos en la guerra española, tres hermanos daneses. Kaj, Harald y Aage Nielsen, que habían viajado en bicicleta hacia el sur durante las vacaciones de finales de agosto de 1936 y atravesaron a pie la frontera española.

... II. Regeringens og myndighedernes stilling med hensyn til frivillige...

[La posición del gobierno y las autoridades respecto a los voluntarios]

Entre las nefastas consecuencias de la guerra estaba la escasez de papel. En estas circunstancias las hojas en blanco de los libros eran todo un lujo. Alguien utilizó las de la novela Tiger's cubNueva ventana, de George Goodchild para reconvertirlas momentánemamente en una libreta de notas. Goodchild era un prolífico autor británico, que había conseguido llevar al cine alguna de sus novelas, como ésta de Tiger's cub, una historia de amor y aventuras situada en Alaska.

Aprovechando una hoja en blanco de este volumen, alguien escribió el esquema de lo que podría ser el guión de una charla política, estructurado en cinco puntos, en los que se aludía al papel de la juventud y del pueblo en general frente al conflicto español o a la actual situación en levante. Lo redactó en danés, con algunos giros y expresiones que parecen noruegos. Como punto segundo a tratar se anotó: "Regeringens og myndighedernes stilling med hensyn til frivillige" ("La postura del gobierno y de las autoridades en lo que se refiere a los voluntarios").

El Ejército Popular Republicano se fue conformando a lo largo de la guerra, desde una fase inicial de milicias surgidas espontáneamente a partir de la iniciativa de organizaciones sindicales y políticas. Una de sus instituciones más características será el comisariado político, figura que surgió en el Ejército Rojo bolcheviqueNueva ventana creado por TrotskyNueva ventana, que separaba el mando político del puramente militar y estratégico. También las Brigadas Internacionales disponían de esa red de comisarios y delegados políticos, coordinada por el italiano Luigi LongoNueva ventana, con la misión de mantener la moral combativa de los soldados y controlar su orientación ideológica.

Entre sus obligaciones estaban el resolver conflictos internos y controlar los canales de comunicación con los voluntarios o sus actividades de ocio, fomentando los periódicos murales, ediciones en papel de publicaciones brigadistas, la difusión de literatura y prensa, el mantenimiento y decoración de los hogares del soldado, organización de actividades deportivas, musicales, etc. Además de la formación militar, los voluntarios debían acudir a periódicas charlas políticas, en las que se hablaba de la situación social de España, de los motivos de la lucha, se interpretaban los acontecimientos españoles y mundiales y se abordaban cuestiones que podían desconcertar a los soldados, como los enfrentamientos de mayo contra el POUM o la propia decisión gubernamental de disolver las Brigadas Internacionales.

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5. El anarcosindicalismo

El anarquismo español era uno de los movimientos más dinámicos en los años 30, con un gran número de afiliados. Frente al levantamiento militar de julio de 1936, el gobierno repartió armas a las organizaciones sindicales, lo que fue interpretado por los anarquistas como una oportunidad para llevar a cabo la revolución social, apoyándose en sus milicias confederales, impulsando las colectivizaciones en la industria y en la agricultura. En Cataluña se creó el Comité Central de Milicias Antifascistas de CataluñaNueva ventana y en Aragón se constituyó el Consejo Regional de Defensa de AragónNueva ventana, que funcionó de forma bastante autónoma hasta su disolución en agosto de 1937.

Estos acontecimientos eran seguidos con gran interés por los anarquistas nórdicos. El periodista anarcosindicalista sueco Axel ÖsterbergNueva ventana se encontraba en Barcelona el 19 de julio de 1936 y fue testigo de los enfrentamientos callejeros y la revolución anarquista. Colaboró con la CNT y escribió artículos para el público sueco, como el que le dedicó a Durruti en el Arbetarekalendern de 1938 (CCBAENueva ventana). La CNT española, por su parte, cuidaba sus conexiones internacionales, editando boletines en diferentes idiomas, también para los compañeros nórdicos (CCBAENueva ventana).

“Din vän och kammrat, John Andersson”

["Tu amigo y camarada, John Andersson"]

Entre los fondos de la biblioteca del CDMH se conserva una obra de John Andersson, Syndikalismen: teori, mål, historia, taktik och organisationsformer. La esquina superior izquierda de su portada presenta una dedicatoria autógrafa, en sueco, su lengua materna: "Din vän och kammrat" ("Tu amigo y camarada"). John AnderssonNueva ventana era un sindicalista nacido en Gotemburgo, la segunda ciudad más importante de Suecia, que en aquel momento ocupaba el puesto de secretario de la Sveriges Arbetares Centralorganisation‎ (SAC)Nueva ventana, federación sindical sueca de orientación anarcosindicalista. Tal y como explica en el prólogo, la obra era el resultado de una decisición que se había tomado en el noveno congreso de la SAC, celebrado el año anterior, en 1935. En esa asamblea se consideró necesario redactar un manual sobre el sindicalismo, que recogiera especialmente el trabajo llevado a cabo por la SAC, y en el que se diera a conocer el origen, desarrollo, ideología, formas de organización y todos los temas relacionados con el sindicalismo. Fue Andersson el encargado de llevar a cabo tal empresa, redactando en esta obra los principios que orientaban al sindicalismo revolucionario, como movimiento orientado tanto contra el capitalismo como contra el Estado, de organización descentralizada y diferente a otros movimientos obreros.

Es difícil concretar el nombre de la persona a la que Andersson obsequió con este libro. Sí podemos afirmar que el libro se encontraba en España, donde fue incautado por los servicios de Recuperación de Documentos franquistas durante la Guerra Civil. Puede aventurarse que estuviera en manos de alguno de los anarquistas suecos que se unieron a la CNT-FAI, como fue el caso de Nisse Lätt y Axel Östeberg, o que fuera un regalo de Andersson a algún líder anarquista español en prueba de amistad. En cualquier caso, es todo un testimonio del buen entendimiento existente entre los anarquistas suecos y españoles, que apoyaron a Andersson en su nombramiento como secretario general de la AITNueva ventana en 1938.

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6. Los escritores y los intelectuales

La Guerra Civil española se convirtió en tema para periodistas, escritores e intelectuales. El interés también de la población de estos países nórdicos por conocer lo que estaba ocurriendo favoreció que se tradujeran a sus idiomas algunas de las obras editadas en el extranjero, como Spaniens martyriumNueva ventana, versión sueca de Aux origines d'une tragédie, del catedrático de Derecho español Alfredo MendizabalNueva ventana , Reporter og soldat i SpanienNueva ventana, versión danesa de la obra del corresponsal de guerra británico Claud CockburnNueva ventana o Några leva änNueva ventana‎‎, traducción de Some still live, del piloto norteamericano Frank Glasgow Tinker, que participó en las fuerzas aéreas republicanas.

Pero también en los Países Escandinavos hubo escritores que se animaron a escribir ya durante la contienda síntesis de los sucesos españoles. El periodista danés Erik SeidenfadenNueva ventana publicó en 1937 Borgerkrig i SpanienNueva ventana, presentando los acontecimientos españoles dentro de una tendencia del momento marcada por discusiones políticas generalizadas y caracterizadas por querer hacer el mundo blanco o negro. En el prólogo, sostenía la idea de que sólo la falta de información era la causa por la que gente corriente desde lugares tranquilos se aventuraba por soluciones políticas extremas -fascismo o bolchevismo-. También su compatriota Ole WindingNueva ventana justificaba el viaje que emprendió a España en mayo de 1937 como un deber como periodista y como ciudadano de la sociedad europea, a pesar del indudable riesgo -su colega Louis DelapréeNueva ventana había muerto en diciembre, cuando fue ametrallado el avión en el que viajaba-. Fruto de ese viaje publicó Spanien i NærbillederNueva ventana.

El libro de Per MeurlingNueva ventana , editado también en 1937, añadía un aspecto personal; se lo dedicaba a su hermano Olle, alistado en las Brigadas Internacionales, que había muerto en el frente de Madrid en diciembre del año anterior. En su Den Blodica ArenanNueva ventanaparticipaba también su mujer, Hélène Aperia-Meurling, que aportó una serie de ilustraciones alusivas a la guerra de España. La obra incorporaba además abundante material fotográfico y se esforzaba por denunciar la participación alemana, a pesar del pacto de no intervención.

La guerra presentaba un interés también puramente militar, pues España se conviritió en escenario para evaluar cómo habían evolucionado las artes bélicas desde 1918. El Departamento de Historia de la Guerra del Estado Mayor de la Defensa de Suecia publicó dos gruesos volúmenes entre 1938 y 1942 analizando las diferentes campañas llevadas a cabo, en Det spanska inbördeskrigetNueva ventana.

"Danmark. Gustav Munch Petersen"

Otro de los ejemplares que custodia el Centro Documental de la Memoria Histórica ha servido de soporte para la vocación artística. Aprovechando una de sus hojas en blanco, alguien que responde a las siglas “M.N.” realizó el retrato de un hombre con barba. Y anotó un país y un nombre -tal vez los del retratado-: “Danmark. Gustav.Mung.Petersen”. El libro que le sirvió de lienzo es una obra de Gerhart Seger, miembro del partido socialdemócrata alemán, encarcelado en 1933 por el régimen de Hilter, que consiguió escapar de la prisión de Oranienburg, dedicándose a denunciar la situación de los campos de concentración alemanes a través de publicaciones en diversos idiomas, como ésta en noruego: Konsentrasjonsleiren OranienburgNueva ventana, con prólogo de otro perseguido por el nacionalsocialismo, Heinrich Mann.

El posible retratado, Gustav Munch Petersen, era un escritor vanguardista y pintor danés, que ingresó en las Brigadas Internacionales en 1937. Había nacido en Copenhague en 1912, hijo del ingeniero Julius Munch-Petersen y la filóloga sueca Valfrid Palmgren. Comenzó a estudiar filosofía y psicología en la Universidad de Copenhague y luego historia del arte en Lund. Sin embargo, de carácter inquieto e impulsivo, interrumpió sus estudios, primero para trabajar en la minería de criolita en Groenlandia y luego para viajar por Europa. En 1935 se instaló en la pequeña localidad danesa de Gudhjem. En esos años publica sus primeras obras, debutando con el libro de poemas Det nøgne menneske (1932) y la novela Simon Begynder, con tintes autobiográficos. Se vincula al movimiento surrealista, como poeta, pero también como dibujante y pintor. Tras contraer matrimonio en 1936 con Lisbeth Hjorth, rechazando las convenciones burguesas y la vida segura, decidió unirse en noviembre de 1937 a las Brigadas Internacionales.

Murió entre marzo y abril de 1938, durante la retirada del Ebro, cerca de Gandesa. Su fecha exacta se desconoce y la noticia no llegó a su familia hasta meses después. El escritor Tom Kristensen le dedicó entonces una elegía, que publicó en Politiken (1938) y apareció también en su libro de poemas Digte i Dognet (1940): Til mi ven, digteren Gustaf Munch-Petersen, der faldt som frivillig i Spanien [A mi amigo el poeta Gustaf Munch-Petersen, fallecido como voluntario en España]. El retrato que se conserva en el ejemplar del Centro Documental de la Memoria Histórica fue tal vez también un homenaje espontáneo de sus compañeros.

La mayoría de los nórdicos enrolados en las Brigadas procedían de la clase obrera, en muchos casos eran gente de mar, por lo que Munch Petersen, procedente de una familia acomodada, no es un caso habitual. No obstante, la nómina de escritores inscritos en las Brigadas de otras nacionalidades es amplia: Esmond Romilly, Ludwig Renn, Charles Donnelly, John Cornford, Gustav Regler, Petro Marko... También es numerosa la lista de intelectuales que visitó España durante la guerra, a veces como corresponsales, o como participantes en el Congreso de EscritoresNueva ventana que se celebró en 1937 como muestra de compromiso y apoyo a la República. Del norte de Europa también llegaron congresistas, como la escritora danesa Karin MichaëlisNueva ventana o sus compatriotas Lund SigvardNueva ventana y Martin Andersen NexøNueva ventana o el noruego Nordahl GriegNueva ventana, quien redactó ese mismo año Spansk sommer -Verano español-, sobre los acontecimientos de los que había sido testigo.

La guerra civil se convirtió inmediatamente en argumento literarioNueva ventana. En los Países Escandinavos también encontramos autores que ficcionaron sobre ella, como Josef KjellgrenNueva ventana o el premio nobel Eyvind JohnsonNueva ventana. Åsa Risberg analiza el panorama sueco en su ensayo Diktarnas krigNueva ventana -La guerra de los poetas-,

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Bibliografía

No es muy abundante la bibliografía en español sobre la participación de los países nórdicos en la Guerra Civil, aunque sí en las lenguas vernáculas. El Centro Documental de la Memoria Histórica ha ido incrementando sus fondos bibliográficos, intentando abarcar también esa dimensión internacional y adquiriendo publicaciones extranjeras que son imprescindibles para entender de una forma global el conflicto.

Francisco Javier Fito Manteca ; análisis de textos manuscritos, Elvira Jensen

Última actualización, 16/11/2023

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